El impacto de la guerra en Oriente Medio comienza a reflejarse en la economía global, luego de que el Fondo Monetario Internacional ajustara a la baja su previsión de crecimiento para 2026, en un entorno marcado por la incertidumbre energética y el encarecimiento del petróleo.
De acuerdo con el organismo internacional, la economía mundial crecerá 3.1% este año, lo que representa una reducción de 0.2 puntos porcentuales respecto a su estimación previa. Antes del conflicto, se proyectaba una expansión cercana al 3.4%.
El recorte en las expectativas responde principalmente a las tensiones derivadas del conflicto en Irán, que han provocado alteraciones en los mercados energéticos y presiones adicionales sobre la inflación a nivel global.
A pesar de este panorama, el FMI prevé un impacto limitado en Estados Unidos, cuya economía crecería 2.3% en 2026, apenas 0.1 puntos menos de lo estimado anteriormente.
En el caso de México, se anticipa un crecimiento de 1.6% para 2026, con una recuperación proyectada a 2.2% en 2027, en medio de un contexto internacional complejo.


