La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, acudió este día a las instalaciones de la Fiscalía General de la República (FGR) en la Ciudad de México para atender el requerimiento que le fue entregado el pasado sábado 23 de mayo. Cabe mencionar que el documento original emitido por la dependencia la convocaba a comparecer en las oficinas de la institución ubicadas en Ciudad Juárez, Chihuahua.
Al término de su estancia y acompañada por integrantes de su equipo y dirigentes nacionales del Partido Acción Nacional (PAN), la mandataria estatal expuso que, aunque su administración ha colaborado sin reservas con las autoridades federales, el procedimiento en su contra tiene vicios de origen y una intención clara.
“Hace unos días y de manera muy extraña, me citaron y hay que decirlo con toda claridad: se me cita bajo la simulación de ser un testigo, pero con la burda finalidad de fabricarme un caso y convertirme en inculpada. No guardaron las formas, no respetaron la ley”, acusó Campos Galván.

La gobernadora cuestionó duramente lo que calificó como un doble rasero por parte del régimen de Morena. Señaló que mientras a ella se le hostiga sin pruebas, otros funcionarios federales o de otras entidades gozan de protección aunque sean señalados por graves delitos.
“Es indignante el doble discurso de este régimen morenista: mientras a una gobernadora que sí da resultados, la persiguen con todo el peso del aparato del Estado, a los funcionarios de Sinaloa, acusados de nexos con el narcotráfico por autoridades extranjeras que piden su extradición, les dan impunidad absoluta”, denunció.
“A ellos los cobijan, ustedes lo saben muy bien durante semanas, mientras que a una servidora y al estado de Chihuahua se le ataca directamente sin pruebas y con juicios que violan consistentemente mi presunción de inocencia. Hoy, a mí me citan tramposamente para declarar, mientras a quienes tienen órdenes de aprehensión en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico, los invitan a tener entrevistas amigables”, remarcó.

El dirigente nacional del PAN, Jorge Romero, respaldó totalmente a la gobernadora y calificó el procedimiento como inválido y una clara estrategia política. Explicó que no existe motivo ni sustento legal para citar en calidad de testigo a una gobernadora en funciones.
“Venimos a denunciar la persecución de la que es objeto Maru Campos por parte de la 4T, porque vivimos en un país en el que ya no puedes pensar diferente; en el que si denuncias lo que se está haciendo mal, te conviertes en enemigo de este Gobierno. Es como de ciencia ficción: si eres una gobernadora que combate al crimen organizado, que desmanteló un narcolaboratorio, te citan a la FGR, pero si eres imputado por una Corte de otro país, que formalmente pide tu extradición, te protegen”, comparó Romero.
El líder panista lanzó una advertencia contundente al gobierno federal: “Nadie le tocará un pelo a Maru Campos”, aseguró. Además, advirtió que si las autoridades intentan imputarla o detenerla injustificadamente, la respuesta será masiva: “Miles de panistas saldrán a las calles, no solo en Chihuahua, sino en todo el país para defender el estado de derecho y a nuestras instituciones”.

