PUNTO Y APARTE | Por Lily Herrera
La elección de 2027 todavía parece lejana, pero en Chihuahua la carrera política ya comenzó. Las aspiraciones crecen, los partidos ajustan sus estrategias y distintos perfiles buscan posicionarse rumbo a una contienda que definirá el futuro político del estado.
La pregunta es inevitable: ¿quiénes están pensando en las necesidades de Chihuahua y quiénes están concentrados en construir su propio futuro político?
El poder se disputa antes de las urnas
En el PAN, el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, figura entre los perfiles vinculados con la contienda por la gubernatura. En Morena, Cruz Pérez Cuéllar y Andrea Chávez también forman parte de los movimientos políticos que comienzan a perfilar el escenario electoral.
Las aspiraciones son legítimas, pero no deberían desplazar las responsabilidades de quienes actualmente ocupan cargos públicos. Gobernar, legislar y atender a la ciudadanía exige resultados todos los días, no solamente cuando se acercan las elecciones.
Las promesas deberán medirse con resultados
En los próximos meses escucharemos propuestas sobre seguridad, economía, salud e infraestructura. Sin embargo, los discursos no bastan. La ciudadanía necesita conocer los resultados de quienes ya gobiernan y las soluciones concretas que ofrecen quienes aspiran a hacerlo.
Los partidos también tendrán que demostrar que sus decisiones responden a proyectos de gobierno y no únicamente a negociaciones internas o intereses personales.
Chihuahua merece algo más
Mientras los actores políticos mueven sus piezas, los problemas cotidianos continúan. La inseguridad, las dificultades económicas y las necesidades de los servicios públicos no pueden quedar relegadas por la anticipación electoral.
La elección de 2027 será una oportunidad para evaluar trayectorias, comparar propuestas y exigir cuentas.
La carrera por el poder ya comenzó. Ahora falta demostrar quiénes tienen un proyecto para Chihuahua y quiénes solamente buscan llegar al poder.
