La renuncia de Guadalupe Taddei Zavala a la presidencia del Instituto Nacional Electoral (INE) abre una nueva etapa en el organismo encargado de organizar las elecciones en México, luego de poco más de tres años al frente de la institución y en medio de cuestionamientos sobre su gestión.
Taddei asumió la presidencia del INE en abril de 2023, durante el gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Su llegada fue cuestionada por sectores de la oposición, que señalaron presunta cercanía con el movimiento encabezado por López Obrador y expresaron dudas sobre la independencia del organismo.
La renuncia presentada el 26 de octubre abrió el procedimiento para designar a una nueva persona al frente del INE. La Cámara de Diputados deberá desarrollar el proceso de selección correspondiente para cubrir el periodo que originalmente concluía en 2032.
Mientras se concreta la designación definitiva, la consejera electoral Blanca Yassahara Cruz García asumió provisionalmente la presidencia del organismo. El procedimiento legislativo contempla una convocatoria, la evaluación de aspirantes y una votación en la Cámara de Diputados que requiere mayoría calificada.
La salida de Taddei no significa, por sí sola, que haya perdido su calidad de ciudadana ni que exista una sanción en su contra. Las posibles responsabilidades administrativas o legales dependerán de las investigaciones y de las resoluciones que emitan las autoridades competentes.

