El Vaticano dio a conccer que canceló este martes las audiencias papales programadas para el fin de semana y designó a otros prelados para sustituir al Papa Francisco, quien continúa hospitalizado, debido a una infección respiratoria polimicrobiana.
Aunque otras actividades del Vaticano continuaron con normalidad, las cancelaciones estropearon los próximos actos del gran Año Santo del Vaticano, una celebración del catolicismo que ocurre cada 25 años y que tiene como objetivo animar a los peregrinos a ir a Roma para participar en actividades especiales del Jubileo. Se espera que el Año Santo atraiga a cerca de 30 millones de personas a Roma, e incluye numerosas audiencias papales especiales y misas durante todo 2025, algunas de las cuales están ahora en duda por la enfermedad del pontífice argentino.
El pasado viernes, el Sumo Pontífice fue internado en el hospital Gemelli de Roma en estado “regular”, tras el empeoramiento de la bronquitis que padecía desde hacía una semana. El lunes, los médicos determinaron que sufría una infección respiratoria polimicrobiana, lo que significa que una mezcla de virus, bacterias y posiblemente otros organismos se habían alojado en su tracto respiratorio.
El Vaticano no ha indicado cuánto tiempo podría permanecer hospitalizado, pero señaló que el tratamiento de un “cuadro clínico complejo” como ese, que ya ha requerido dos cambios en su régimen de medicamentos, requeriría una estancia adecuada.