Teherán advierte que cualquier ataque que intente derrocar al régimen o reabrir el Estrecho de Ormuz será «una tumba» para Washington y Tel Aviv
Estados Unidos lanzó un ataque aéreo contra la ciudad de Isfahán, uno de los principales centros militares e industriales de Irán, elevando la tensión en la región.
El operativo, ordenado por el presidente Donald Trump, incluyó bombas antibúnker que impactaron zonas cercanas a instalaciones militares. Autoridades iraníes confirmaron que algunos sitios de defensa fueron alcanzados, sin detallar daños.
Tras el ataque, Irán aseguró haber derribado un dron estadounidense y advirtió represalias. La Guardia Revolucionaria incluso amenazó con acciones contra empresas de Estados Unidos en la región.
El bombardeo ocurre en medio de intentos fallidos de negociación entre ambos países, mientras Washington advierte que podría intensificar sus acciones si no se logra un acuerdo pronto.
La escalada mantiene en alerta a la comunidad internacional, ante el riesgo de un conflicto mayor en Medio Oriente.


