El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue recibido con fuertes abucheos la noche del lunes en el Madison Square Garden, donde asistió al tercer partido de las Finales de la NBA entre los Knicks y los Spurs. Su presencia obligó a las autoridades a reforzar de manera significativa las medidas de seguridad en la zona.

Durante la entonación del himno nacional, la imagen de Trump —de pie y con saludo militar— apareció en la pantalla gigante, provocando una reacción inmediata entre los espectadores. Las cámaras lo captaron en su palco, sonriente durante la ceremonia. Invitado por el dueño de los Knicks, James Dolan, se convirtió en el primer presidente en ejercicio en asistir a una final de la liga.

Por su visita, se estableció un amplio perímetro de seguridad alrededor del recinto, ubicado cerca de la estación Penn Station —donde la noche anterior varias personas resultaron heridas en un ataque con cuchillo—. Se pidió a los asistentes llegar con dos horas de anticipación para someterse a revisiones similares a las de los aeropuertos. Además, a diferencia de los partidos anteriores, no se habilitó ninguna zona de reunión para aficionados en los alrededores del estadio.

