La empresa aeroespacial Blue Origin, fundada por el magnate Jeff Bezos, sufrió un fuerte revés luego de que su cohete New Glenn explotara durante una prueba de encendido en Cabo Cañaveral, Florida, previo a un lanzamiento programado para los próximos días.
De acuerdo con la compañía, la explosión ocurrió durante una prueba estática de motores conocida como “hot fire test”, procedimiento que se realiza antes de un despegue orbital. A pesar de la magnitud del incidente, Blue Origin confirmó que no se reportaron personas lesionadas y que todo el personal fue evacuado a tiempo.
El cohete New Glenn estaba previsto para participar en una misión que llevaría 48 satélites de Amazon al espacio, como parte del proyecto de internet satelital impulsado por Jeff Bezos para competir con Starlink, de SpaceX.
Tras el accidente, Bezos reaccionó en redes sociales y aseguró que la empresa trabajará para determinar las causas de la explosión. “Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que haga falta y volveremos a volar”, expresó.
La explosión representa un nuevo desafío para Blue Origin en la carrera espacial privada, donde busca competir directamente con la compañía de Elon Musk, SpaceX.

